Obesidad IV

Este artículo pondrá fin al bloque de artículos dedicados a la obesidad que podéis recuperar desde aquí. Obesidad, Obesidad II y Obesidad III.

Abordaje terapéutico de la obesidad

Dieta hipocalórica

Las recomendaciones alimentarias, según estudios recientes constatan que las dietas en el tratamiento de la obesidad se tienen que personalizar.

Se aconseja disminuir entre 300 y 1000 Kcal al día de la ingesta total previa. Por tanto, dietas de 2000 Kcal pasarán a ser dietas de 1200-15000 Kcal/día. No se usarán dietas inferiores a 800 Kcal/día.

Obesidad IV

El objetivo que debemos plantearnos es la disminución de entre 350-500gr por semana, en un principio de la dieta.

Según los nutrientes, las dietas tienen que aportar el 40-50% de hidratos de carbono, el 20-25% de proteínas y el 30% de lípidos (menos del 10% de saturados, más del 10% de monoinsaturados y el resto de poliinsaturados). Por lo que se refiere a las vitaminas y minerales se tienen que respetar las cantidades mínimas recomendadas o administrar suplementos. La cantidad de agua tiene que ser de 1,5 litros diarios como mínimo.

Hay que recomendar una mayor frecuencia de las comidas (recordar que tienen que ser 5) para obtener una mayor pérdida de nitrógeno, un incremento del gasto calórico (termogénesis postprandial), concentraciones más bajas de colesterol y acortar los períodos de sensación de hambre.

Existen un tipo de dietas, las llamadas dietas muy bajas en calorías, que consisten en aportar el mínimo de energía conservando un aporte vitamínico y mineral correcto y un aporte de proteínas adecuado para no perder masa muscular. Se tiene que realizar bajo un estricto control médico y con visitas frecuentes. Permite pérdidas importantes de peso, de 1 a 2,5kg por semana. No se tienen que prescribir durante más de 2 meses. Está indicada en obesidades mórbidas en una fase inicial del tratamiento. Está contraindicada en pacientes con neuropatía, antecedentes de infarto o arritmias severas.

Obesidad IV

Control y seguimiento

El tratamiento de la obesidad tiene que ser siempre personalizado y adaptado a las características que presente el usuario.

En el plan de tratamiento del paciente obeso definirá:

  • Los objetivos a alcanzar. Hay que pactar con el usuario una serie de objetivos mínimos.
  • La periodicidad de las visitas. La mayoría de autores afirman que la frecuencia de las visitas influye en el éxito terapéutico, principalmente en las primeras sesiones.
  • Parámetros a controlar. En obesidades no complicadas es suficiente la determinación del peso y la tensión arterial en las visitas de control y anualmente una glucemia y perfil lipídico.

 

Como se puede ver, siempre la sanidad puede poner su granito de arena en las causas de las personas. Sin embargo, tenemos que evitar los extremos. Algún día podría ser demasiado tarde.

 

Futuro Sanitario de Pilar Lopez Guirao

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